El Delta está en emergencia ambiental y las autoridades parecen hacer la vista gorda.
La falta de control es la regla; y la falta de dinero la excusa. ¿Quién nos ayuda a demostrar que con menos se puede más?

Comenzaremos por hacer públicos todos los desastres ambientales de la Primera Sección de Islas del Delta  y la omisión de las autoridades mencionadas. No vamos a permitir que los gobiernos de la Municipalidad de Tigre y de la Provincia de Buenos Aires escuden sus omisiones en cuestiones de caja. Vamos, demostrar que con voluntad y organización es posible controlar lo que pasa en el Delta.

Junto a las personas que envíen sus denuncias y con mucho menos presupuesto, haremos todo lo posible para que el Delta no sea destruido.

Los gobiernos mencionados no solo están violando la legislación ambiental vigente sino que estan desoyendo una medida cautelar dictada por el Poder Judicial. En marco de la causa 'Fundación Pro Tigre y Cuenca del Plata c/ Provincia de Buenos Aires y otro s/pretensión de restablecimiento y reconocimiento de derechos', entre varios requisitos, el Juzgado de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo Nº1 de San Isidro ordenó detener toda obra suceptible de degradar el medio ambiente de Primera Sección hasta tanto los gobiernos mencionados no presenten un estudio de impacto ambiental sinérgico y se de la suficiente participación ciudadana.

Envianos tu denuncia a contactososdelta@gmail.com
 
 
San Isidro; 1 de Marzo de 2012.- Hoy se realizó la primera indagatoria a los imputados en la causa de Colony Park, causa Nº 8951/11 Sec. N° 7 del Juzgado Federal Nº 1 de San Isidro a cargo de la Jueza Dra. Sandra Arroyo de Salgado.

El primero en declarar fue Adrián Schwartz, el principal responsable del emprendimiento Colony Park, quien presentó como abogado defensor a Maximiliano Rusconi, ex representante de Carlos Menem en la causa por tráfico de armas, como también de Vila Manzano y del traficante serbio Dragoslav Ilic.

Luego de que Schwartz contrate al Dr. Rusconi no hacen falta más hechos para describirlo, contrató al abogado del diablo

El proceso penal recién se encuentra en la etapa de indagatoria. Argumentando la prescripción de la causa y la incompetencia del tribunal, los imputados intentan que caiga la acción penal.

Paralelamente, el Organismo Provincial para Desarrollo Sostenible (OPDS) ya intimó en dos ocasiones a que la empresa presente el plan de remediación. De todos modos, dicha institución provincial parece hacer la vista gorda y permite que continúen las tareas de mantenimiento. Es fundamental que el OPDS no vuelva a actuar a destiempo y que exija la plena remediación de los daños cometidos.
 
 
En la causa iniciada por los isleños, violentamente desalojados, contra los directivos de Colony Park y funcionarios públicos, los demandados fueron llamados a indagatoria.

Mientras que Colony Park insiste en destruir el Delta y continúa con las tareas de mantenimiento; sus directores Adolfo Voldodi y Sergio Raposeiras, junto con Adrián y Sergio Schwartz, los verdaderos dueños e ideólogos, serán citados a indagatoria por la Jueza Sandra Arroyo Salgado. Así mismo, tendrán que declarar el director de Vías Navegables, el Secretario de Gestión Ambiental de Tigre, Antonio Grandoni y el Director Ejecutivo del OPDS, José Molina.

Apoyamos la decisión de la jueza, y esperamos que el proceso continúe y se condene a los responsables de los daños sufridos por los isleños y el medio ambiente.

 
 
El 16 de Agosto el OPDS le rechazó la Declaración de Impacto Ambiental a Colony Park. Hoy, el mega-emprendimiento está definitivamente clausurado y en vías de recomposición. El plan debe ser presentado ante el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional Nº 1 de San Isidro.

Ayer, miércoles 29 de septiembre, en Olivos, 5 militantes de SOS Delta le pidieron a la inmobiliaria Salaya Romera que, en el Delta, solo comercialice proyectos ambiental y socialmente sustentables. Es necesario giro de 180º del mercado inmobiliario, y creemos que Salaya Romera es capaz de hacerlo.

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  A los 10 minutos de estar volanteando, la inmobiliaria, muy cordialmente se comunicó para sentarse a dialogar. Luego de tres horas de reunión, Daniel Salaya Romera manifestó que no estaba al tanto del verdadero impacto ambiental. Incluso nos indicó las dificultades para sacar, a tiempo, sus carteles publicitarios del terreno

En la actualidad, debido a las clausuras y las irregularidades legales, la inmobiliaria Salaya Romera no comercializa terrenos en Colony Park. A su vez, se comprometieron a que si contra legem, Colony Park resucita, tampoco lo comercializaría.

Junto a su equipo, Daniel Salaya Romera, demostró su buena voluntad y disposición a capacitarse lo necesario sobre el funcionamiento y la importancia de los humedales. Manifestaron un fuerte compromiso con las generaciones por venir. Este sería un gran paso en vías de lograr  una política empresaria responsable.



 
 
 Entre niños, cuando se prestan algo, se dicen: “Rompe, paga”.
¿Y entre grandes? ¿Y si son grandes empresas? ¿Si en vez de romperlo lo destruyen? ¿Si lo que destruyen es de todo un pueblo?
La respuesta parecería simple: PAGAN.

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La responsabilidad que tiene la inmobiliaria Salaya Romera en el caso Colony Park es evidente. Promocionaron el megaproyecto y se jactaron de vender algo “distinto” al resto de las inmobiliarias. Con el dinero de los inversores que Salaya Romera consiguió se dejó sin trabajo y hogar a 20 familias de isleños, se los desalojó violentamente, se destruyó el habitad de muchas especies y se sepultó una porción de isla del Delta. Este tipo de emprendimientos literalmente sepulta el humedal -por su rellenado de más de 2 metros de tierra-, cambiando la dirección de sus ríos y arroyos y quitándole todas las funciones que gratuitamente le brinda a la sociedad.

Cómo debe pagar los daños causados:
                -Luego de que el OPDS rechzó la Declaración de Impacto Ambiental (ver nota 8/17/2011), la presentación del plan de remediación quedó en manos del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional Nº1 de San Isidro, quien podrá implicar a la inmobiliaria como co-autora, junto a la firma Colony Park. Esto significa que tendría que participar económicamente en la remediación.
                -Como parte de la deuda por los daños cometidos, exigimos que Salaya Romera, mediante una carta abierta, se disculpe y comprometa públicamente a ser ambientalmente responsable.

Sostenemos que como reconocida inmobiliaria de Zona Norte, tiene una gran responsabilidad ética en el mercado. Es necesario que cambie ya su dirección y sea un ejemplo de lo que se debe hacer. Ninguna otra inmobiliaria debe volver a lucrar con el Delta destruyéndolo. Hay modos de hacer negocios inmobiliarios conservando la naturaleza.