Schwartz es un empresario con años en el ambiente náutico, tiene la concesión del club náutico Marina del Norte, emprendimientos inmobiliarios edilicios muy cuestionados en la zona de Vicente López, y es titular del grupo Simpa SA y Manufacturas Austral SA (fábricas de plástico).
No faltan argumentos para sostener que la DIA puso freno a uno de los peores crímenes ambientales de nuestro Delta. Estuvo apoyada en un basto sustento científico y una rotunda oposición vecinal, lo cual fue manifestado en la
Audiencia Pública del 1º de Julio. Luego, el OPDS intimó a la firma Colony Park a que en un plazo de 90 días presente un plan de remediación ambiental. Esto significa, los pasos a seguir para reconstituir los daños causados por los crímenes ambientales cometidos.
La apelación de la firma nos da a pensar que
Schwartz y los empresarios detrás de este emprendimiento no les preocupan destruir las funciones que nuestro Delta cumple ni la gente que allí vive. Por todo esto, le exigimos a Adrián Gabriel Schwartz y el resto de los empresarios, que retire la apelación presentada contra la Declaración de Impacto Ambiental y cumpla con la remediación ambiental correspondiente. Del futuro de este conflicto no solo depende el sector más vulnerable del humedal (el frente de islas en crecimiento) y los efectos que pueda tener en el resto del área. Si no, también la vida de más de 15 familias de isleños quienes fueron objetivo de presiones, amenazas y brutalmente desalojadas de sus terrenos cuando llegó Colony Park. Estas
agresiones constan en la causa Nº 2843 del Juzgado Federal Criminal y Correccional Nº 1 de San Isidro, a cargo de la Jueza Dra. Sandra Arroyo Salgado. .