El 16 de Agosto el OPDS le rechazó la Declaración de Impacto Ambiental a Colony Park. Hoy, el mega-emprendimiento está definitivamente clausurado y en vías de recomposición. El plan debe ser presentado ante el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional Nº 1 de San Isidro.

Ayer, miércoles 29 de septiembre, en Olivos, 5 militantes de SOS Delta le pidieron a la inmobiliaria Salaya Romera que, en el Delta, solo comercialice proyectos ambiental y socialmente sustentables. Es necesario giro de 180º del mercado inmobiliario, y creemos que Salaya Romera es capaz de hacerlo.

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  A los 10 minutos de estar volanteando, la inmobiliaria, muy cordialmente se comunicó para sentarse a dialogar. Luego de tres horas de reunión, Daniel Salaya Romera manifestó que no estaba al tanto del verdadero impacto ambiental. Incluso nos indicó las dificultades para sacar, a tiempo, sus carteles publicitarios del terreno

En la actualidad, debido a las clausuras y las irregularidades legales, la inmobiliaria Salaya Romera no comercializa terrenos en Colony Park. A su vez, se comprometieron a que si contra legem, Colony Park resucita, tampoco lo comercializaría.

Junto a su equipo, Daniel Salaya Romera, demostró su buena voluntad y disposición a capacitarse lo necesario sobre el funcionamiento y la importancia de los humedales. Manifestaron un fuerte compromiso con las generaciones por venir. Este sería un gran paso en vías de lograr  una política empresaria responsable.



 
 
 Entre niños, cuando se prestan algo, se dicen: “Rompe, paga”.
¿Y entre grandes? ¿Y si son grandes empresas? ¿Si en vez de romperlo lo destruyen? ¿Si lo que destruyen es de todo un pueblo?
La respuesta parecería simple: PAGAN.

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La responsabilidad que tiene la inmobiliaria Salaya Romera en el caso Colony Park es evidente. Promocionaron el megaproyecto y se jactaron de vender algo “distinto” al resto de las inmobiliarias. Con el dinero de los inversores que Salaya Romera consiguió se dejó sin trabajo y hogar a 20 familias de isleños, se los desalojó violentamente, se destruyó el habitad de muchas especies y se sepultó una porción de isla del Delta. Este tipo de emprendimientos literalmente sepulta el humedal -por su rellenado de más de 2 metros de tierra-, cambiando la dirección de sus ríos y arroyos y quitándole todas las funciones que gratuitamente le brinda a la sociedad.

Cómo debe pagar los daños causados:
                -Luego de que el OPDS rechzó la Declaración de Impacto Ambiental (ver nota 8/17/2011), la presentación del plan de remediación quedó en manos del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional Nº1 de San Isidro, quien podrá implicar a la inmobiliaria como co-autora, junto a la firma Colony Park. Esto significa que tendría que participar económicamente en la remediación.
                -Como parte de la deuda por los daños cometidos, exigimos que Salaya Romera, mediante una carta abierta, se disculpe y comprometa públicamente a ser ambientalmente responsable.

Sostenemos que como reconocida inmobiliaria de Zona Norte, tiene una gran responsabilidad ética en el mercado. Es necesario que cambie ya su dirección y sea un ejemplo de lo que se debe hacer. Ninguna otra inmobiliaria debe volver a lucrar con el Delta destruyéndolo. Hay modos de hacer negocios inmobiliarios conservando la naturaleza.